Cuando el cáncer llega a tu vida después de ser mamá 6


Este es mi primer artículo y les voy a contar de cuando el cáncer llegó a mi vida después de ser madre. El tema es muy fuerte, soy consciente de eso, pero quiero compartir mi experiencia porque sé que somos cada vez más las personas que, cada día, nos tenemos que enfrentar en una lucha contra esta enfermedad. El cáncer no tiene bandera, no tiene raza, ni mira la edad, ni el lugar, simplemente te toca e irrumpe en tu vida normal. Ante esta llegada ahí estás, decidiendo si enfrentarlo con uñas y dientes por alguna motivación, o dejarte vencer sin siquiera intentar luchar.

mama y el cáncer

Sentimiento de madre

Mi esposo y yo siempre pensamos que todo debe darse a su tiempo, sobre todo las decisiones importantes. Por ello es que la llegada de nuestra primera bebé se estaba retrasando un poquito. Aunque nuestros padres parecían ser los más apurados en convertirse en abuelos y a pesar de que ya teníamos 5 años de casados, nosotros estábamos relajados. Ambos nos dedicamos a trabajar, viajar, a divertirnos y poco a poco a empezar a formar nuestro propio hogar.

Hasta que llegó el momento en que decidimos traer una vida a este mundo. Y cuando me dieron la noticia…”Estás embarazada”… tuve un huracán de sentimientos y emociones, tales como alegría, temor, angustia, ilusión que seguro toda madre experimenta en mayor o menor magnitud. Esos sentimientos me invadieron porque, creo yo, aún no lograba entender lo maravilloso que puede ser la creación, sin imaginar que el cáncer llegaría a mi vida.

Mientras iba pasando el tiempo, veíamos cómo iba creciendo mi barriguita, ese huracán de emociones se convirtió en un inmenso e inexplicable AMOR, que se hace aún más fuerte al tener en los brazos a esa criatura hermosa. Que se ve tan inocente e indefensa, y te das cuenta que eres tú para ella y ella es para ti. Que tu mundo se cierra y empiezas a vivir en una burbuja de felicidad, con sacrificios obviamente entre desvelos e ignorancia de papás primerizos que a veces angustian. Pero la vida es tan bondadosa que poco a poco vas aprendiendo a ser mamá o papá, y quien te enseña a serlo es el mejor maestro/a: TU BEBÉ. Siempre hablamos de enseñar a los babys pero es una retroalimentación constante, ellos nos enseñan a ser padres y nosotros les enseñamos a vivir en este mundo.

Inesperadamente el cáncer llegó

Estaba feliz compartiendo mi vida en familia al lado de mi esposo y de mi hija. Incluso dejé de trabajar para cuidar a mi pequeña para ayudarla a crecer bien, sana y feliz. Dando lo mejor de mi para lograrlo y de repente me doy cuenta que no soy de hierro, que el cáncer puede llegar a cualquier edad y en cualquier momento. Por ello debemos cuidarnos y sobre todo estar atentos a las señales. Darse cuenta a tiempo hace la gran diferencia, como me pasó a mi.

Cuando me dijeron que podría ser cáncer también me advirtieron de todas las consecuencias. Era duro, pero necesario, lo primero que pensé y me dije en ese momento es “quiero ver crecer a mi hija, por favor Dios déjame ver crecer y disfrutar de mi hija”. Durante 2 horas no dejé de llorar, pero saben qué? no pregunté “?Porqué a mi?, seguramente algunas personas en un momento difícil sí se preguntaron eso: Porqué a mi? o reclamaron a Dios, incluso yo misma lo hice en otro momento y por otras circunstancias, pero en ese momento NO. Fue un momento bastante fuerte para mi y cada vez que veía jugar a mi hija con la inocencia propia de su edad (1 año y 2 meses) y la inconsciencia de lo que le pasaba a mamá (mejor así) se me caían las lágrimas.

Después de la tormenta llega la calma

Después de desahogarme y de tanto llorar, al fin reaccioné (mismo caso de la Rosa de Guadalupe) y es que es en esos momentos difíciles cuando Dios y la Virgen te iluminan. Me sequé las lágrimas y me dije a mi misma NO LLORARÉ MÁS, iré a hacerme mis chequeos, haré lo que los doctores me indiquen y volveré a disfrutar de mi hija, mi esposo, mi familia, mis amigos, y así lo hice, me puse en manos de DIOS y dije en voz alta: “Hágase TÚ voluntad”.

Tiempo de sacrificio

Estuve un mes lejos de mi hija y mi familia pero con el optimismo y las ganas de luchar a flor de piel, esas ganas que crecían cada día y gracias al soporte que encontré en las personas que quiero y me quieren. Me ayudó mucho escuchar cada palabra precisa, llena de fortaleza y seguridad de los doctores, siempre sinceros y directos como debe ser, pero a la vez sutiles y predispuestos a llenarme de optimismo. Alguna vez se han puesto a pensar en el poder de la palabra? Pues una palabra puede crear o destruir, es verdad, una palabra dicha en el momento oportuno y en la forma correcta es crucial sobre todo cuando estamos enfrentando a una terrible enfermedad como el cáncer.

La hora de los resultados

Era cáncer, SÍ, localizado y lo urgente era operar. Seguí todos los procedimientos, me operaron y llegó la hora “D”. Los resultados de la biopsia habían salido, tuve cita con mi doctor (manos de ángel) y me dijo: LOS BORDES LIBRES DE NEOPLASIA, todo salió muy bien, no necesitas quimioterapia ni radioterapia, te veo en 4 meses para tu control.

Estaba paralizada de la emoción, ya podía volver a casa¡¡¡ Salí de la clínica y me desbordé de alegría. GRACIAS DIOS por la nueva oportunidad de vida.

Una nueva oportunidad

Al día siguiente de tener mis resultados volé al encuentro de mi familia. Mi hija adorada que tanto extrañé, mis padres, mi hermano y mi esposo que se encargaron de que ella no sintiera tanto mi ausencia, cuan importante es tener una familia unida. Que en momentos difíciles se convierten en tu gran fortaleza.

Esta es una nueva oportunidad que me da Dios. Aún tengo mucho que hacer por aquí y le doy gracias a ÉL por  mi fortaleza, mi paciencia, mi persistencia, por poner en mi camino personas buenas que me suman, y por las no tan buenas también porque me enseñan a olvidar, a perdonar, a voltear la página y empezar de nuevo.

Mi consejo

“Cuídate, observate, priorizate”. Si algo anda mal no te caigas, y si te caes, levántate que hay personas esperando por ti. Busca el lado positivo de todo lo que te pase y/o pasa a tú alrededor. Aprende de cada situación que te toque vivir. No reclames, no reniegues de tu vida, no busques culpables, busca la salida, busca la luz que te motive a seguir adelante. La vida es una sola. Vívela, disfrútala, ámala y agradece a Dios por cada día”.

Hoy soy una persona nueva y fortalecida, con nuevos retos e ilusiones. No me averguenzo por las marcas que me dejó el cáncer, porque son superficiales. Lo más importante es que por dentro he crecido y puedo decir que ¡HE VENCIDO¡


About Pamella Benites

Ingeniera Civil de profesión, mamá de vocación de baby Alejandra. Mi familia es mi inspiración. Siempre dispuesta a nuevos proyectos y retos.


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6 thoughts on “Cuando el cáncer llega a tu vida después de ser mamá

  • Clara

    Eres una super Mamá, dedicada al 1000% a tu nena, admirable toda tu entereza y fortaleza, un ejemplo de lucha ante una situación realmente difícil. Felicidades Pamella venciste y vencerás siempre!!!

  • Claudia

    Mi chiquita y gigante a la vez, lo has dicho todo!!!! Es cierto la vida es una sola y no se debe reclamar a nadie lo que nos tocó, nos tocó, Dios es la fortaleza que necesitamos, pero la familia unida que son quienes nos aman, son nuestro apoyo y nuestros hijos nuestro mayor impulso. Te amo mi princesita, por tanta valentía, fuerza interior, amor a los tuyos, por ese corazón maravilloso que tienes, Dios siempre a tu lado mi princesita. Te amamos, tu familia.

  • Liz Yesenia

    Que linda historia amiga llena de mucho emocion y sobre todo de mucha fortaleza.
    SIEMPRE DIOS ESTARA ALLI SI TENEMOS MUCHA FE.
    Para nosotras las madres nuestra fortaleza son nuestros hijos y nuestra familia.

  • Lidia Muñoz

    Me hiciste llorar Pamelita con tu historia y gracias por compartirla, siendo tu tan joven y muchos pensamos. a nosotras nunca nos dará o pasara nada!. Te conozco y me extraña porque nunca te vi triste o dando a conocer ESTO que te paso, y que nos sirva a muchas para seguir luchando por nosotras y por los que amamos, siempre a mantenernos en pie, a pesar de las muchas cosas que nos pasan en la vida y te admiro, haces ver como que nuestros problemas no son nada a lado de los tuyos.
    Recibe un gran abrazo a la distancia (porque ya no nos vemos), y a seguir luchando a seguir al pie de la letra lo que los médicos digan y FUERZA FLAKA!!

  • Mónica

    Que linda historia. Yo he pasado muchos exámenes xq han pensado que es cáncer, pero gracias a Dios sólo han sido fibromas.

    Yo tampoco cuestioné a Dios. De verdad que esas experiencias lo hacen a uno ver la vida distinta y apreciar la salud.